Con casi dos meses de no poder entrenar a un 100% por la periostitis debo confesar que me estaba desesperando, e incluso tirar la toalla estaba dentro de las posibilidades... "¿Será que si debería estar corriendo? ¿debería escoger mejor otro deporte"?
Me gusta correr, es un deporte fácil de hacer (en el sentido de que no requiere muchos artículos y se puede hacer casi en cualquier lado), y me permite retarme a mi misma y ver mi progreso fácilmente, y esto hacía que me provocara mucha ansiedad y miedo tener que dejarlo.
Finalmente me sentí mejor, y después de casi 2 meses me inscribí nuevamente en una carrera: Pride Run 10k!. El recorrido era alrededor del parque de la Sabana, por lo que era una buena carrera de reintegro porque era muy planita.
OMG! Debo confesar que fue como volver a empezar, en los últimos kms iba con la lengua afuera, sentía que me faltaba el aire y mis piernas ya no daban más. Sin embargo esta vez me llevé un refuerzo: mi novio! Hizo todo el recorrido a mi lado y me iba alentando y me motivaba con palabras para que pudiera seguir: "Vamos Mau falta poco" (mentira, faltaba como la mitad -.-) "Usted puede! Vamos! No piense en el dolor" (me dolía mucho la rodilla. Sí, sí, ya sé, estoy chueca). Si terminé la carrera fue gracias a él <3
Mi recomendación, buscar un acompañante para salir a correr. Novi@, amig@, algún familiar, o un equipo. Estas personas se vuelven muy importantes cuando sientes que estás desmotivado o sin energías. Van a tu lado, te acompañan, y te ayudan a seguir. Y terminas corriendo con un objetivo más: hacerlos sentir orgullosos de lo que has logrado.
Así que... de vuelta a las calles!. De nuevo a entrenar y prepararme que ya casi llega Tama! :) :) :) Espero verlos allá!

Nota: Para motivarme más, decidí decorar las paredes de mi cuarto con un medallero, y los números de corredor de las carreras de este año (los demás ya las perdí).
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