lunes, 28 de enero de 2019

¡Qué Mujer Maravilla ni que ocho cuartos!


Esta entrada del blog la escribí hace unas semanas en un cuaderno después de estar llorando de dolor por muuucho tiempo, y aunque ya no me siento así (ya estoy mucho mejor) quiero compartirla para que vean que mis batallas no siempre las he luchado con la mejor de las actitudes y a veces dejo de ser buena luchadora y caigo al suelo también.


¡Qué mujer Maravilla ni que ocho cuartos!

Las personas dicen que soy como la Mujer Maravilla por haber logrado y/o vencido todas mis batallas contra el bendito cáncer (sí bendito, porque sigo pensando que esta enfermedad ha cambiado mi vida para bien) siempre con una actitud positiva.
Pero hoy, lo odio, y odio todo el dolor físico que siento en este momento por SU CULPA. Lo odio porque dejó todo el sufrumiento y dolor para la parte más bonita: la cirugía reconstructiva.
Si tan solo hubieran vivido conmigo todas las cosas por las que tuve que pasar por culpa de la primera operación reconstructiva (sí, PRIMERA, de varias), ha sido un proceso largo y demasiado doloroso.

Estoy segura que la Mujer Maravilla no sufre dolor físico por meses, ella simplemente se sana solitica y listo.

Esta operación fue realizada a finales de noviembre, y fue una cirugía de reconstrucción de dorsal ancho, es decir, tomaron un pedazo de piel y músculo de la espalda y lo pusieron en donde antes solía tener un pecho, en conjunto con un expansor (este está hecho de silicona y es similar a un globo, se coloca junto con una válvula bajo la piel de la mama).

La operación fue todo UN ÉXITO, sin embargo por razones que todavía no entendemos, mi cuerpo en lugar de cicatrizar, empezó a rechazar las suturas y todo empezó a abrirse de nuevo ¡AUCH!.

Me hicieron varios exámenes para entender por qué estaba sucediendo todo esto sin embargo todo mostró resultados normales y no parecía haber razón por la cual esto estaba sucediendo.

Se abrió tanto que para una cita el Dr tuvo que poner anestesia local y suturar nuevamente y esperar que esa vez todo cicatrizara bien. Pues adivinen que!! No fue así y a los 15 días se volvió a abrir y  esta segunda vez fue tanto que el expansor quedó expuesto, o sea, se veía desde lo que debía ser una cicatriz, y el Dr tuvo que intervenir nuevamente: anestesia local de nuevo y esta vez a retirar el expansor porque era peligroso tenerlo así.

Ahora en qué estamos???

Bueno, la herida frontal está prácticamente cerrada, sin embargo siento mucho dolor todavía en el "nuevo músculo", dolor que por dicha ya ha ido bajando con el paso del tiempo.
La herida trasera, aunque las enfermeras dicen que está mejor, me ha provocado un poco de dolor en los últimos días y estoy esperando la próxima cita a ver qué opina el doctor.

Pero así como la Mujer Maravilla tiene a su equipo de La Liga de la Justicia, así necesito yo a mis amigos, familiares, esposo, compañeros y demás para que sigan orando mucho por mi y que pronto esto se convierta en una historia con un final muy feliz.

Agradezco sus oraciones.

Dios, en tí confío.