Correr ha sido una experiencia que me ha ayudado mucho a conocerme mejor, y principalmente a conocer mis límites no sólo físicos sino que también mentales.
Como les comentaba en una historia anterior, hace como 2 o 3 semanas hice mi primera carrera de trail, esta fue la carrera más dura que he hecho. Sabía que físicamente iba a ser difícil, pero honestamente fue mi poca preparación mental la que evitó que pudiera disfrutar de la experiencia.
Es por eso que decidí ponerme las pilas, y empecé a investigar un poco más en internet sobre el "positivismo" y "negativismo" y esas cosas. Porque, aunque uno lea en todo lado: "Tu puedes lograr lo que pienses", "llegas hasta donde te lo propongas" blah blah blah, la verdad mi reacción ante estas palabras era de: ¡Venga corra conmigo y después hablamos! :@
Y chic@s, correr no es fácil, por lo menos no para mi, pero hay algo en mi interior que intenta evitar que me defraude a mi misma, que me impide parar cuando me duele todo, o cuando ya no tengo aire aire.
Es por eso que este sábado, antes de empezar una carrera de 10 kms, puse en mi mente 3 razones por las cuales hacía lo que hacía, y las iba recordar durante el recorrido. Esta vez el los pensamientos negativos no me iba a vencer, iba a mantenerme positiva durante todos esos 10 kms!
Lamentablemente no logré la meta de tiempo que tenía propuesta :( pero aunque fue difícil disfruté muchísimo la carrera y me sentí muy bien :)
Cuando iba aproximadamente por los 5 kms vi que frente a mi iba una "abuelita" con su piel arrugada y su pelo todo gris, corriendo también los 10 kms. "What?!"-pensé- "Si ella puede entonces yo también". La verdad verla correr me motivó mucho a seguir moviéndome.
Sí, sí! Ya sé! En la carrera de montaña me pasó una niña de 12 años, y en esta una abuelita de más de 70... Soy una lenta!... pero una lenta feliz! :)
Me dijeron que esta carrera, La carrera de la Paz, era bastante plana y casi toda de bajada, bueno, ese CASI, era porque al llegar a la meta todo era una "subidita". Los descensos me afectaron un poco la rodilla lo que provocó que bajara mucho el ritmo. Sin embargo, faltando como 2 kms para llegar a la meta una señora mayor, sentada frente a su casa, empezó a aplaudirme y me gritaba: "Vamos muchacha! usted puede! No le falta NADA"... Ven! El positivismo estaba por todo lado!
Mi reloj marcaba 9,4 kms por lo que ya debía estar terminando, para este punto las energías estaban muy bajas y tenía muchas ganas de parar. Comenzó la "subidita" para llegar a la meta y vi que a mi lado iba una muchacha que estaba compitiendo en silla de ruedas, intentaba con todas las fuerzas que tenía subir por esa cuesta, y no pude evitar pensar en que muchas veces nos quejamos de no querer correr o de tener pereza de entrenar, y ahí estaba ella, con sus brazos intentando mover su silla para terminar la carrera. "Oh Dios, si ella puede hacer tremendo esfuerzo con sus brazos entonces yo también puedo hacerlo con las piernas".
Se van a reír de lo que sigue. Vi un rótulo que decía "Bienvenidos atletas" y tal y como me lo enseñó mi profesor de atletismo decidí correr con todo lo que tenía y terminar la carrera "fuerte". Corrí y corrí y corrí... y no había meta, resulta que faltaban como 400 mts más. Sentí una decepción muy grande, gasté la poca energía que me quedaba en un pinche rótulo. Pero al final logré cruzar la meta :)
Aunque no logré superar la meta de tiempo que tenía propuesta disfruté mucho toda la carrera. Esta vez me sentí ganadora :D