¡WAO! Tengo mucho tiempo de no escribir en este blog, espero me perdonen el abandono jeje. La última vez que nos vimos les hablé sobre cómo disfrutaba que mi vida volviera a la "normalidad".
Antes de contarles qué ha pasado conmigo en los últimos meses quiero que sepan que no importa lo que haya pasado en los últimos casi 2 años, yo AMO mi vida, así como es y como ha sido.
Hace, creo, aproximadamente 2 meses me diagnosticaron una nueva metástasis, de nuevo en el cerebro. Esta vez me di cuenta por exámenes de control y no presentaba ningún síntoma. Por terca, aunque mi doctor no lo recomendaba, me hice un TAC de cerebro de control en conjunto con un TAC de tórax que mi doctor sí había pedido por sospechas de una posible metástasis en un pulmón.
¡Qué enredo verdad!? Es decir, mi doctor sospechaba que tenía metástasis en el pulmón por lo que me pidió un TAC de Tórax y yo fui y me hice un TAC de Tórax (metástasis descartada) y un TAC de cerebro... según yo por aquello! (metástasis comprobada).
Cuando leí el resultado de los TAC sentí TANTO ALIVIO de saber que no tenía nada en los pulmones que no entendí que SÍ TENÍA algo en mi cabeza, así que de momento no lo asimilé. Le envié los resultados a mi oncólogo y a los días ya estaba en evaluación entre neurocirugía, neuroradioterapia y oncología. Días después me llamaron y me confirmaron que me iban a operar e irradiar de nuevo. En este punto EXPLOTÉ en un llanto incontrolable, estaba en mi trabajo en una sala con mis superiores y una de ellas me abrazó fuerte, pero por primera vez en toda esta maratón sentí que Dios ya no era justo conmigo, que una tercera vez ya era demasiado y por primera vez me pregunté: ¿Por qué a mi?.
Sentía que me iba a desmayar, salí a tomar un poco de aire y cuando ya me sentí mas tranquila llamé a mi novio y le conté, a lo cual contestó muy feliz y positivo. Le conté a mi familia y todos estaban también muy positivos. Al final pensé: "Bueno, no es tan malo, no tengo síntomas y los doctores creen que es tratable y lo van a hacer, eso es excelente".
Me programaron una cita un viernes en el hospital en neurocirugía y muy efectivamente el domingo ya estaba siendo internada. El lunes siguiente sin embargo, tuve mi primer síntoma: una convulsión de aproximadamente 3 minutos. Les cuento que nunca en mi vida había experimentado algo así, y es una sensación bastante fea y difícil de describir, los enfermeros del hospital actuaron rápido y llegaron a mi camilla en segundos, lograron tranquilizarme ya que durante la convulsión no podía moverme ni hablar (gracias a Dios sí estaba consciente), sin embargo no podían hacer nada más que esperar a que pasara. Después de la convulsión estaba muy asustada porque no podía mover el lado izquierdo de mi cuerpo. 30 o 40 minutos después estaba experimentando una segunda convulsión que lograron detener con diazepam por vía intravenosa. Debido a esto empecé con medicamentos anticonvulsionantes.
En la tercera semana de internamiento me dijeron que me llevarían a sala el martes:
- Cuando llegué a la sala me devolvieron pues había una emergencia de mayor prioridad.
- La reprogramaron para el miércoles: me devolvieron pues habían agendado 2 al mismo tiempo.
- La dejaron con posibilidad para jueves: no tuvieron espacio en el día para mi operación. Este día sufrí una convulsión más debido a que los días anteriores no me habían dado el medicamento por la mañana porque "me iban a llevar a sala".
- El viernes ya no creía que me iban a operar pues me dijeron que no estaba programada sino que me llamaban si lograban hacer espacio y qué creen, sí había!!! jajajaja no lo podía creer!. como pensaba que no me iban a operar ni me había bañado cuando llegaron por mi... Sí me regañaron mucho por no estar lista! pero lo logramos!
La operación fue todo un éxito, pues se logró la resección total (lograron retirar el tumor por completo). Esta vez mi doctor decidió no rapar mi cabello por lo que no se nota que estoy operada de la cabeza.
Ayer cumplí 1 mes de mi operación y me siento bastante bien, aunque la herida no ha sanado a un 100% y lastimosamente sufrí una leve convulsión el fin de semana pasado, en general no me puedo quejar.
Sigo esperando que me llamen del hospital para iniciar tratamiento de radioterapia que probablemente me deje calvita de nuevo, pero viva que es lo que importa.
Al parecer hay todavía Mauren para rato, bueno hasta que Dios lo permita.
