Bueno, como todos saben siempre es bonito tener gente al lado de uno que lo esté apoyando en cuanta loquera uno se meta. A mi en lo personal me encanta que mis amigos, novio, familiares me acompañen cuando hago una carrera, me gusta saber que alguien me está esperando en la meta y eso me motiva muchísimo a dar siempre lo mejor en cada paso.
Resulta que esta Maratón de Vida que estoy corriendo no es la excepción. Dios me ha llenado de un EJERCITO de apoyo increíble, muchas personas me han llamado, visitado o escrito para mostrarme su apoyo y compañía en estos momentos. Sé que muchísimas personas están orando por mi y eso llena mi alma y corazón de muchísima paz, pero sobretodo me llena de alegría.
No niego que el proceso es difícil, existen días en los que simplemente quiero llorar, en ocasiones todo parece ser DEMASIADO... Las náuseas, los mareos, las inyecciones, el no poder salir mucho de la casa (las defensas bajan mucho y hay que cuidarse). Ver fotos de todo el mundo en la playa y paseando y saliendo a comer, cosas que por ahora no puedo hacer como antes, a veces me hacen sentir atrapada. Quiero volver a ir a trabajar y hablar con mis compañeros de trabajo, quiero ir a correr, nadar, ir al gimnasio. Quiero poder estar en el sol sin preocuparme si se me mancha la piel o no. Quiero poder ir a un mall o al cine, o a un restaurante o a misa sin tener que pensar si hay alguien con gripe que me pueda contagiar. Quiero agarrar mi carro y salir a cuando quiera. A veces sólo quisiera que todo esto pase rápido, pero he aceptado que todo esto es un proceso, y bastante largo, de varios meses, pero que tendrá su final y el resultado será increíble.
Y a pesar de todo eso...¡Sí! Estoy MUY feliz. No sé si la gente me cree o no, algunos podrían pensar ¿Feliz con cáncer???... ¡Sí, Pues sí Feliz con cáncer! ¡Y feliz de verdad! Por que a pesar de que ahorita la vida cambió y las cosas no son como antes, a pesar de que no puedo hacer muchas cosas, SÍ puedo hacer muchas otras. Estoy dedicándome más tiempo a mi misma, desarrollando un poco más mi lado artístico y eso me hace sentir más completa.
Y es que esta paz y felicidad que siento me llega con cada mensaje y con cada oración que me envía mi ejercito de apoyo, mensajitos llenos de amor, ¡del amor de Dios! Mensajes de TODOS ustedes.
Quisiera presentarles algunas de las personas que me acompañan en este proceso tan difícil. Quiero que los conozcan porque son personas muy importantes para mi, que me han ayudado a sobrellevar todo esto de una forma muy positiva. Es imposible poner en palabras todo lo que ellos son pero acá les va un muy breve resumen de cada uno de ellos.
Mis papitos: Uff, uno se queda sin palabras cuando tiene que hablar de los papás. Ellos que lo dan todo por uno y son los que más se preocupan.
Mi papito Oscar, él me lleva y me trae a todo lado, nunca da un no como respuesta cuando le pido algún favor, me ayuda a lavar siempre mi carrito para que esté guapetón y me cuida siempre.
Mi mamita Edith, o China como le dicen algunos, ella me cocina siempre cositas ricas, me hace todos los batidos para subir las defensas y las plaquetas, me ayuda con mis antojos jaja. Se preocupa porque siempre tome mis medicinas y mantiene mi casita limpia para que no me enferme.
Ella es Marlen, mi hermana gemela. Ella me acompaña a tooodas las quimios y se pone a hablar conmigo de uñas, ropa y maquillaje, de videos vacilones y de manualidades nuevas por intentar. Ella hace que se me olvide que estoy en un hospital. Me ayuda a probar distintos diseños de cómo ponerme las bufandas para sentirme linda linda!. Es súper buena en eso. Ella es mi otra mitad.
Él es Chicho, él es mi hermanucho. Tooodos los días me pregunta en la mañana y en la noche: ¿Cómo se siente hoy?. Siempre pasa preocupado por mí, y nunca me dice que no cuando le pido algo. Y es el mejor peluquero que existe pues me cortó el pelo con mucho cuidado y amor para que no me lastimara.
Mis Panchas, mis amigas desde hace ya casi 9 años. Nos conocemos desde la U y desde entonces hablamos todos los días. Todas cortaron sus cabelleras hermosas y largas y ahora lucen pelito corto en apoyo a mi proceso, yo creo que ahora se ven mucho más guapas.
Un detalle que demuestra lo mucho que me quieren.
Me preguntan todos los días como me siento, vienen a visitarme y me hacen reír muchísimo.
Ellas son mis ticas, les digo así porque nos conocimos en Colombia cuando estábamos todas en una pasantía. Ellas también me hacen reír demasiado, Colombia nos unió y 4 años después siguen siendo parte de mis amigas más queridas.
En conjunto con mi hermana se organizaron para hacer unas camisas para todas las personas que me están apoyando y para mi, ¡y que están chuziiisimaas! Un detalle hermoso de verdad. También vienen a visitarme y me ayudan a mantenerme entretenida y no aburrirme.
Él es mi novio, ¡mi Fran!... Simplemente no se puede poner en palabras todo lo que él significa para mi. Mi vida cambió desde que lo conocí, sé que suena medio cursi, ¡pero así fue!. Esa sonrisota que ven en esa foto siempre la tiene, y siempre está intentando hacerme feliz, y ¿saben qué? nunca falla.
Él estuvo conmigo el día que me dieron el diagnóstico, me tomó de la mano y me ayudó a saber que esta era sólo una prueba más. Fue una roca ese día y sigue siendo mi bastón.
Me chinea demasiado, me cuida, es mi paño de lágrimas, y me regaña también! y aunque es morado yo lo amo con todo mi corazón. Es un payaso que me hace reír siempre, me llena de tranquilidad y de mucha paz, con él me siento a salvo, segura. Él me complementa.
Y faltan muchísimas personas más: Mi prima Marcia que es mi enfermera personal, viene hasta mi casa y me pone todas las inyecciones que necesito para subir mis defensas, mi prima Luci que la acompaña y siempre me motiva. Todos mis tíos, tías y primos y primas que me mandan mensajes lindos todos los días. Mis compañeros de trabajo que me dicen que me extrañan (espero que sea cierto jajaja), mis amigos de AIESEC, mis amigos de la U, mis amigos de Colombia, mis amigos del cole y hasta de la escuela!, mis amigas del trabajo, mi Breakfast Club, que las extraño muchísimo, a la familia de mi novio que me acompañó en las fiestas de fin de año y me hicieron sentir súper bien. Y todas aquellas personas que he ido conociendo a lo largo de mi vida... A todos ustedes:
Muchas gracias por llenarme de tanto positivismo.
Muchas gracias por orar siempre por mi.
¡Muchas gracias por hacerme siempre feliz!
Los espero en la meta.