martes, 7 de junio de 2016

¿Incompleta? ¿Mutilada?


La maratón de la vida continúa y debo decirles que estoy feliz porque ya falta poco para terminarla.

Aquellas personas que han corrido alguna maratón (42kms) conocen el término de "Muro de los 30kms" y para los que no lo conocen acá les comparto la descripción:
Sobre el kilómetro 30 de las maratones, a muchos corredores empiezan a fallarles las fuerzas, otros tantos se ven obligados a bajar drásticamente el ritmo y varios tienen que tomar la peor decisión en la carrera de los 42 kilómetros: abandonar. Esa es la razón por la que al kilómetro 30 se le conoce como el muro del maratón. (noticias.lainformacion.com)
Bueno, pues les cuento que en esta maratón de vida que estoy viviendo, creo que acabo de cruzar el muro de los 30kms: la mastectomía.

El mismo día que el Dr. me indicó que tenía cáncer me mencionó los posibles tratamientos que íbamos a llevar a cabo para eliminar el cáncer de mi cuerpo, entre ellos la quimioterapia, la mastectomía radical y la radioterapia. De todas la que más me asustó fue la mastectomía. Eliminar completamente una parte de mi cuerpo era algo que no cabía en mi cabeza, no sabía como digerirlo.

Yo fui de esas niñas que desarrollan muy temprano en su vida, por lo que cuando estaba en la escuela ya tenía un busto grande para mi edad el cual se notaba mucho más porque era muy flaquita y por esta razón fui víctima de lo que ahora se conoce como bullying. Recuerdo que algunos de mis compañeros varones se burlaban mucho de mi y esto afectó mi confianza y debido a esto viví muchos años de mi vida tratando de esconder mis pechos, escogía ropa que no me quedara muy ajustada, no me gustaba andar en vestido de baño, no usaba blusas de tirantes y me jorobaba para intentar esconderlos.

Fue cuando empecé la universidad que comencé a aceptarme como era, y conforme pasó el tiempo gané mas autoestima y llegué a amar completamente mi cuerpo. Les confieso, me encantaban mis pechos, me tomó tiempo pero lo logré.

Cuando el Dr me indicó que debíamos realizar la mastectomía para reducir las probabilidades de que el cáncer volviera a aparecer en el futuro lloré, y lloré muchísimo. Lloré por todo el tiempo que viví con vergüenza de tenerlos, lloré porque ahora me lo iban a quitar, lloré porque amaba esa parte de mi cuerpo porque representaba una lucha personal que logré ganar.

Después de la operación las personas me preguntaban como me sentía, y les decía que me sentía triste y hasta incompleta, muchos me contestaban que no importaba que todo iba a estar bien. ¿Saben qué? Sí importaba! Sí importa y sí importará! Importa porque Dios no nos dá partes del cuerpo que sobren, nada en nuestro cuerpo sobra y todo es un regalo de Dios y ese pecho era una parte de mí, una parte de mi que luché por amar. Yo no quería escuchar que todo iba a estar bien, saben, eso yo ya lo sé porque mi fe está puesta en Dios. Yo sé que todo va a estar bien, sólo sentía que eso era una ¡mierda! El proceso de recuperación de esa operación es difícil, muy difícil. La verdad es que quien no lo ha vivido no lo entiende, y yo sólo quería que alguien me entendiera y me dijera: Mau, yo sé que esto es una completa mierda.

Hoy se cumplen 4 semanas desde mi operación, me siento mucho mejor y debo decir que por ahora ya no caen lágrimas. La recuperación se ha hecho más fácil y creo que he recuperado mucho la movilidad de mi brazo, la cicatriz está muy bonita y sólo estoy esperando que me llamen para terminar los últimos kms de esta maratón que es la radioterapia. Me siento feliz, feliz de estar viva, feliz de ir superando estos kms tan difíciles, feliz de estar pronto a terminar.

Tal vez me sienta incompleta o incluso hasta mutilada, pero esta etapa tan dura me hizo más fuerte, me hizo una persona más positiva, una persona más llena de vida y de Dios. Dios me está formando y convirtiendo en una mejor persona.

Para cualquiera que lea esto sólo quiero que se lleve algo con ud: todos tenemos complejos y muchos estamos insatisfechos con alguna parte de nuestro cuerpo, pero quiero que piensen ¿qué sentirían si el día de mañana un cáncer se los arrebata?. Odian sus piernas llenas de celulitis, ¿qué harían sin ellas?, odian su estómago o abdomen ¿qué pasaría si mañana no pudieran comer más?, odian su cabello, ¿que harían si mañana amanecen sin él? odian su nariz torcida ¿que pasaría si debieran quitársela por completo?. Olviden los ideales de la sociedad, ¿cuantas personas conocen que sean 100% perfectos? Amemos nuestro cuerpo, busquemos hacer ejercicios y tenerlo siempre sano, porque se los dice esta pequeña corredora, duele cuando perdemos alguna parte de él.

Nos vemos en la meta.