martes, 29 de noviembre de 2016

Eventualmente el cáncer ganará

Mauren: Doctor, ¿por qué leí en una revista que el cáncer metastásico no tiene cura?. 
Dr: Porque así es Mauren, no tiene cura.
Mauren: Pero... ¿por qué?.
Dr: Porque todavía no se ha encontrado una cura para la metástasis.
¡Nadie me tiene preguntándole al Dr. estas cosas, ni leyendo estas tonteras! Holy moly, se me hizo AQUEEEL nudo en la garganta y sentía que en cualquier momento iba a colapsar. Sin embargo decidí actuar como la persona adulta que ya soy, (que ya tiene planes futuros con su novio, que trabaja y puede tomar cerveza, que recibe un aguinaldo y que tiene un marchamo que pagar...buuuu) y respiré hondo, tomé agua y seguí con las preguntas.
Mauren: Okokok, hay algo que no entiendo, entonces ustedes me quitaron los tumores de mi cabeza, me van a poner radioterapia para reducir la posibilidad de que quede alguna célula cancerígena por ahí, ¿y qué? ¿eso no es curar?
Dr: Sí Mauren, pero el cáncer volverá a aparecer nuevamente en el mismo lugar o en algún lugar nuevo, lo trataremos y volverá a hacer lo mismo, hasta que gane, porque eventualmente el cáncer va a ganar.
Esta fue una de esas citas médicas en las que jugué de adulta y fui sola. Mientras salía del hospital me caían las lágrimas por toda la cara (muy al estilo de Fix You de Coldplay, ustedes me entienden: ♫ Tears stream... down your faaace ♫), sin embargo creo que al final fue la mejor decisión de todas. Ahí estaba yo, caminando por un lugar en donde no conocía a nadie y tenía que tomar la decisión de qué iba a hacer YO Mauren con esta información que me acababan de dar. Al fin y al cabo sólo tenía 2 opciones:
  1. Aceptar lo que el doctor decía y vivir pensando que en cualquier momento (pronto) me voy a morir y que de nada vale la pena luchar.
  2. Reconocer que hay un Ser mucho más grande allá arriba para mi, quien tiene la última palabra en toda esta situación y que es Él el único que conoce nuestro día y hora de muerte.
Lloré muchísimo, al final de cuentas nadie quiere escuchar su propia sentencia de muerte. Digo, soy una persona positiva pero tampoco me da pa taaaanto. Sin embargo al día siguiente ya estaba con toda la pata, lista para luchar lo que tenga que luchar y seguir sonriéndole a la vida y disfrutándola lo más que pueda.

A los pocos días tenía una reunión con las chicas de Tour Rosa  (un grupo de apoyo para aquellas mujeres que hayan sido diagnosticadas con cáncer), y algunas de ellas compartieron ese día su historia de haber sido diagnosticadas con cáncer metastásico también y, a estas guerreras y luchadoras sus doctores les diagnosticaron meses de vida, hace ya algunos años. Ellas fueron para mi un testimonio vivo de los milagros de vida que puede hacer Dios y una prueba real de que nuestro médico por excelencia es Dios y es Él quien tiene la última palabra en todo esto.

Les cuento, la radioterapia va bien (bueno sólo llevo 2 sesiones de 15 jejeje), se me va a caer nuevamente el pelo, pero ¡meh!, ya llevo un año completo siendo casi pelona entonces no será nada que no haya experimentado antes, y como ya pasé por un tratamiento de radioterapia ya sé como es la jugada. Además, la recuperación de la operación de cerebro fue un completo éxito, por lo tanto creo que esta radio también la puedo superar.

En fin, como podrán ver creo que ya decidí cual de las 2 opciones voy a escoger, cual será la opción que voy a usar para superar esta etapa de mi vida y que seguiré usando con cualquier dificultad o prueba que vaya a experimentar de ahora en adelante: 


martes, 25 de octubre de 2016

Maratón no.... ¿Ultramaratón?

Tenía tiempo sin escribir en mi blog, estaba esperando el momento en que mi doctor me dijera: "Mauren ya estás a cachete" para contarles que había cruzado la meta de mi Maratón de Vida.

El 3 de octubre sería ese día, tenía cita con mi oncólogo y veríamos los resultados de los últimos exámenes de control que me hicieron en el hospital. Efectivamente los resultados estaban bien, no había señas de cáncer a nivel de tórax, abdomen y pelvis. Parecía ser que por fin había cruzado la meta :D

Sin embargo, 3 semanas antes estuve padeciendo de unos dolores de cabeza un poco extraños. Los que me conocen saben que siiiiempreee he tenido estos dolores, pero esta vez eran un poco diferentes, se acompañaban de mareos y unas luces en mi lado derecho de la vista. Por lo que por recomendación de mi neurólogo de consulta privada me realicé un TAC y una Resonancia Magnética.... Y Juás..... Ese mismo 3 de octubre, el día que mi oncólogo me había dicho que todo estaba bien, en la tarde, el TAC me indicaba que tenía 2 lesiones en mi cabecita: "Posibilidad de lesiones metastásicas".

"Cáncer de mama metastásico: El cáncer de mama se disemina cuando crece en otras partes del cuerpo o cuando las células cancerosas se desplazan a otros sitios del cuerpo a través de los vasos sanguíneos y/o linfáticos"

 No tengo palabras para contarles lo que sentí. "Maldito cáncer sólo déjame en paz". ¿Cómo se supone que tengo que hacer para volver a pelear con este hijo de su mamá? Estaba cansada, agotada, harta de todo el proceso y me estaban diciendo: Tenemos que volver a empezar.

Fue como ver llegar la meta, cruzarla feliz y que en lugar de darte la medalla te dijeran: Mau tenés que seguir... Mau: Seguir? Cuanto más?... No sabemos, pero tienes que seguir corriendo.

Todo pasó muy rápido, mi oncólogo se preocupó muchísimo e inmediatamente fui internada en el hospital para controlar la inflamación de las lesiones y evitar que me dieran convulsiones o alguna otra complicación. A la semana de estar internada me confirmaron que me operarían, y al día siguiente estaba entrando a sala de operaciones.

La operación fue un éxito, pues existía la posibilidad de perder la movilidad del lado derecho de mi cuerpo, de perder el habla, la vista y de no reconocer a mis seres queridos; pero nada de eso pasó, puedo mover mi cuerpo con normalidad y reconocí a mi novio apenas desperté de la operación. Los únicos síntomas que quedaron son un poco de mareos, la cara bastante hinchada y un ojo morado (como si me hubiera peleado contra Hannah Gabriels y claramente perdiera) y la vista borrosa.

Me duele bastante la cabeza no les voy a mentir, son 2 lesiones: una frontal derecha que no me duele tanto, y la otra parietal izquierda (atrás lado izquierdo) que ha sido la que más me ha molestado, pero en estos 6 días después de la operación mi cuerpo se ha recuperado muy bien, el dolor ha bajado bastante y es por eso que hoy puedo compartir esta nueva experiencia con ustedes a partir de este blog.

El tumor del lado parietal izquierdo no pudo ser sacado en su totalidad, por lo que pronto iniciaré un proceso de radioterapia para intentar reducirlo al máximo. No siento miedo pues ya sé como es el proceso de radio, y me siento además muy motivada y contenta de que mis doctores han actuado bastante rápido.

Fue un golpe duro saber que la carrera no había terminado, pero les comento que yo tengo muchas ganas de vivir, de seguir sonriendo y de tener muchas más experiencias en mi vida más allá de una lucha contra el cáncer.

¿Cómo logro mantenerme positiva ante un proceso tan difícil?. Dios siempre está primero, confío en que Él sabe qué es lo mejor para mi, y creo que mediante este proceso Él me está convirtiendo en una mejor persona, más completa, más fiel. Toda mi vida está puesta en sus manos y cada día lo único que le pido es que me dé fuerzas para luchar con todo estas batallas.

Además, Dios me bendice inmensamente, con una familia INCREÍBLE, que me acompaña y me apoya muchísimo, que me ama montones y que no me ha dejado solita ni un minuto. Con un ejercito de amigos que todos los días oran por mi, que me acompañan en el hospital y que muchos me llevaron cositas ricas de comer para que no sólo comiera comida de hospital (sushi, ensaladas, queque, postres, etc), y Dios también me dió un novio como ninguno, que me hace sentir la mujer más amada de todas, que se preocupa cada segundo porque me sienta bien, que se convierte en administrador para organizar el horario de visitas del hospital y que es capaz de pelearse con cada guarda y secretaria del hospital con tal de que yo esté bien.

Gracias a todos ustedes hoy puedo seguir luchando y corriendo esta maratón, o ultramaratón ya no sé :S. Gracias a sus oraciones, sus mensajes y sus muestras de cariño me siento una persona muy afortunada, que no ve este cáncer como una maldición y una etapa fea, sino como una bendición de Dios, que me permite abrir los ojos y ver que más allá de una enfermedad, en el mundo existe mucho amor para dar, y que yo hoy, gracias a mi cáncer, estoy recibiendo de mi Señor y de todos ustedes.

No les puedo explicar cuanto les amo.

Seguimos corriendo, nos vemos en la nueva meta.




martes, 7 de junio de 2016

¿Incompleta? ¿Mutilada?


La maratón de la vida continúa y debo decirles que estoy feliz porque ya falta poco para terminarla.

Aquellas personas que han corrido alguna maratón (42kms) conocen el término de "Muro de los 30kms" y para los que no lo conocen acá les comparto la descripción:
Sobre el kilómetro 30 de las maratones, a muchos corredores empiezan a fallarles las fuerzas, otros tantos se ven obligados a bajar drásticamente el ritmo y varios tienen que tomar la peor decisión en la carrera de los 42 kilómetros: abandonar. Esa es la razón por la que al kilómetro 30 se le conoce como el muro del maratón. (noticias.lainformacion.com)
Bueno, pues les cuento que en esta maratón de vida que estoy viviendo, creo que acabo de cruzar el muro de los 30kms: la mastectomía.

El mismo día que el Dr. me indicó que tenía cáncer me mencionó los posibles tratamientos que íbamos a llevar a cabo para eliminar el cáncer de mi cuerpo, entre ellos la quimioterapia, la mastectomía radical y la radioterapia. De todas la que más me asustó fue la mastectomía. Eliminar completamente una parte de mi cuerpo era algo que no cabía en mi cabeza, no sabía como digerirlo.

Yo fui de esas niñas que desarrollan muy temprano en su vida, por lo que cuando estaba en la escuela ya tenía un busto grande para mi edad el cual se notaba mucho más porque era muy flaquita y por esta razón fui víctima de lo que ahora se conoce como bullying. Recuerdo que algunos de mis compañeros varones se burlaban mucho de mi y esto afectó mi confianza y debido a esto viví muchos años de mi vida tratando de esconder mis pechos, escogía ropa que no me quedara muy ajustada, no me gustaba andar en vestido de baño, no usaba blusas de tirantes y me jorobaba para intentar esconderlos.

Fue cuando empecé la universidad que comencé a aceptarme como era, y conforme pasó el tiempo gané mas autoestima y llegué a amar completamente mi cuerpo. Les confieso, me encantaban mis pechos, me tomó tiempo pero lo logré.

Cuando el Dr me indicó que debíamos realizar la mastectomía para reducir las probabilidades de que el cáncer volviera a aparecer en el futuro lloré, y lloré muchísimo. Lloré por todo el tiempo que viví con vergüenza de tenerlos, lloré porque ahora me lo iban a quitar, lloré porque amaba esa parte de mi cuerpo porque representaba una lucha personal que logré ganar.

Después de la operación las personas me preguntaban como me sentía, y les decía que me sentía triste y hasta incompleta, muchos me contestaban que no importaba que todo iba a estar bien. ¿Saben qué? Sí importaba! Sí importa y sí importará! Importa porque Dios no nos dá partes del cuerpo que sobren, nada en nuestro cuerpo sobra y todo es un regalo de Dios y ese pecho era una parte de mí, una parte de mi que luché por amar. Yo no quería escuchar que todo iba a estar bien, saben, eso yo ya lo sé porque mi fe está puesta en Dios. Yo sé que todo va a estar bien, sólo sentía que eso era una ¡mierda! El proceso de recuperación de esa operación es difícil, muy difícil. La verdad es que quien no lo ha vivido no lo entiende, y yo sólo quería que alguien me entendiera y me dijera: Mau, yo sé que esto es una completa mierda.

Hoy se cumplen 4 semanas desde mi operación, me siento mucho mejor y debo decir que por ahora ya no caen lágrimas. La recuperación se ha hecho más fácil y creo que he recuperado mucho la movilidad de mi brazo, la cicatriz está muy bonita y sólo estoy esperando que me llamen para terminar los últimos kms de esta maratón que es la radioterapia. Me siento feliz, feliz de estar viva, feliz de ir superando estos kms tan difíciles, feliz de estar pronto a terminar.

Tal vez me sienta incompleta o incluso hasta mutilada, pero esta etapa tan dura me hizo más fuerte, me hizo una persona más positiva, una persona más llena de vida y de Dios. Dios me está formando y convirtiendo en una mejor persona.

Para cualquiera que lea esto sólo quiero que se lleve algo con ud: todos tenemos complejos y muchos estamos insatisfechos con alguna parte de nuestro cuerpo, pero quiero que piensen ¿qué sentirían si el día de mañana un cáncer se los arrebata?. Odian sus piernas llenas de celulitis, ¿qué harían sin ellas?, odian su estómago o abdomen ¿qué pasaría si mañana no pudieran comer más?, odian su cabello, ¿que harían si mañana amanecen sin él? odian su nariz torcida ¿que pasaría si debieran quitársela por completo?. Olviden los ideales de la sociedad, ¿cuantas personas conocen que sean 100% perfectos? Amemos nuestro cuerpo, busquemos hacer ejercicios y tenerlo siempre sano, porque se los dice esta pequeña corredora, duele cuando perdemos alguna parte de él.

Nos vemos en la meta.




jueves, 31 de marzo de 2016

La actitud MULTIPLICA




Hace 4 días recibí mi ultimo tratamiento de quimioterapia (por lo menos hasta el momento) y eso me puso muy feliz, y no de esa felicidad de "hace mucho calor y de pronto pasa una brisa fresca", no, no, de esa felicidad que sientes que tu corazón quiere estallar y lloras sin saber por qué.

Para los que me conocen y son mis amigos en vida real y en Facebook saben que a mi me gusta contarlo todo, y es por ello que muchos han escuchado la historias de mi tratamiento. Yo yo soy una persona normal, no soy ni mejor ni peor que nadie, simplemente soy yo, pero agradezco a Dios que me ha ayudado porque  creo que mi actitud ha marcado una gran diferencia en cómo pudieron haber sucedido las cosas en mi vida. Y si mi historia puede ayudarle a alguien, entonces todo esto ha valido la pena.

El miércoles cuando iba camino al hospital mi novio me compartió un video que creo explica de la forma más perfecta por qué es importante la actitud para llegar a ser personas grandiosas. En este post quiero compartirles algunos puntos que me parecieron los más importantes y quiero asociarlo con experiencias propias en mi tratamiento contra el cáncer.

En el video el facilitador intenta explicar "la importancia que tienen las actitudes en el cambio personal", y en él nos dice que todas las personas somos como bombillos porque transmitimos y los que están a nuestro lado captan aquello que transmitimos. 

Todas aquellas personas que han tenido que ir a un hospital a tratarse alguna enfermedad no me dejan mentir que el ambiente de los hospitales no es necesariamente el más alegre de todos. En los hospitales ves muchas caras largas, personas que sienten mucho dolor físico, que acaban de recibir una noticia muy difícil, muchos lloran. Cuando tienes cáncer pasas hoooras en el hospital, especialmente cuando se trata de un hospital público. los trámites son lentos y engorrosos, y todo este tiempo en ese lugar hace que sea muy fácil "ahuevarse"; sin embargo, en mi caso, en lugar de dejar que los demás "bombillos" me transmitieran su energía, decidí ser un bombillo con luz y energía diferente. Al final una mejor energía iba a hacer que mi estadía en el hospital fuera más placentera, y debo decir que la mayoría de veces la pasé muy bien.

Victor en el video nos dice que la vida es una fórmula V=(C+H)*A, y nos dice que el conocimiento (C) es una variable que suma, que la habilidad o experiencia (H) también suma, y que ambos son muy importantes en la vida, pero que la A... la actitud, MULTIPLICA.

Y nos explica que a las personas las valoramos por lo que son, a los amigos, familiares, compañeros de trabajo, jefes, los apreciamos por la manera de ser, y no necesariamente por el conocimiento o experiencia que tengan. Nos dice que cuando nos ahuevamos no perdemos conocimiento ni experiencia, perdemos actitud.  Cuando mas viejos nos volvemos la vida se nos complica mas, se llena de drama y de decisiones difíciles: nos despiden de nuestros trabajos, tenemos enfermedades muy fuertes, o alguien importante para nosotros muere. Y lamentablemente muchos de estas situaciones no tienen solución y si nos descuidamos pueden hacer que perdamos nuestra actitud.

Yo no decidí tener cáncer, en mis deseos de vida no estaban pasar por quimioterapia, sentirme mal, que me quitaran una parte de mi cuerpo y poner en pausa mi vida normal. ¡Pero me tocó! Claramente no tenía ni el conocimiento ni la experiencia para sobrellevar esto, pero decidí tener la actitud. Era eso o echarme a morir, y definitivamente la segunda no era una opción.

Nos pasamos la vida corriendo por todo, cuando estamos en una presa nos enojamos porque no podemos avanzar a la velocidad que queremos. Todo tiene que ser YA, las personas te preguntan ¿cuando te vas a casar?, si ya te casaste que ¿cuando vas a tener hijos?, si ya tuviste el primero que ¿para cuando el hermanito?, que si empezamos a trabajar queremos que nos asciendan. Queremos vivir todo y nos hacen vivir todo de una forma muy acelerada. No sé si se dieron cuenta pero ya mañana es primero de abril, y yo no se ustedes pero yo siento que hace muy poco estaba celebrando el año nuevo. La vida se nos va volando, los días pasan y ya ni cuenta nos damos y cuando levantamos la cabeza tenemos 10 años más. Pero a algunas veces la vida nos detiene de un sólo p.... (perdón por el francés), y nos pone una prueba adelante, esa piedra que nos hace frenar y nos obliga a ver a nuestro alrededor.

El video nos habla de dos principios para poder inyectar nuestras vidas de una mejor actitud, a mi personalmente me gustaron mucho.

Primer principio: Aprender a ser agradecido.


Y es que ¿cuantas veces damos por sentado todas las cosas buenas que nos ocurren? ¡No!, tenemos que ser agradecidos por todas las cosas que funcionan bien en nuestras vidas. Yo tengo cáncer, pero sigo viva, tengo un techo y comida, tengo amigos, familia y un novio que me ama, y aunque no lo crean cada día intento agradecerle a Dios por esta enfermedad, porque a pesar de que tengo que pasar por un proceso de recuperación muy pero muy difícil, todas las cosas que han surgido gracias a esta enfermedad han sido muy buenas. La cantidad de personas que han estado orando por mi es sorprendente, todos siempre pendiente de mi progreso y eso me hace sentir amada. Gracias a la quimio aprendí a comer de una forma más saludable; muchas, muchas, muchas personas  me ayudaron a costearme un examen costoso que ayudó en mi tratamiento. Ahora tengo más tiempo para mi y puedo aprovecharlo en aprender cosas nuevas. El cáncer no es una enfermedad fácil, pero agradezco mucho a Dios por haberme elegido a mi para vivirla, porque ahora soy una mejor persona, más fuerte, más decidida, más feliz. Dicen que la vida no se trata de vivir momentos extraordinarios, se trata de vivir de manera extraordinaria los momentos ordinarios.


Segundo principio:Ponerse ilusiones.


Ay yo no sé ustedes pero yo me pongo toda feliz y motivada cuando tengo una nueva menta personal o hay algo nuevo en mi vida. Me gusta hacer la listica de las 10 cositas que quiero lograr en el año y trato de trabajar en ello, y cuando logro una... ufff... que cosa tan chivaaaa! No intento que sean cosas WAOOO, algunas son sencillas pero no por ello son fáciles de hacer (como lograr la parada de manos en yoga, que por cierto no he logrado pero sigo trabajando en eso).

Cuando uno tiene ilusiones anda feliz, anda motivado, y como dice el video si uno no tiene ilusiones pues hay que buscarlas. Durante todo el proceso de incapacidad he tenido mucho tiempo libre y esto me ha dejado espacios para pensar que cosas quiero hacer en el futuro, y creánme, tengo miles de planes de cosas que quiero hacer: playas por conocer, correr una media maratón, algún día competir en una triatlón, viajar, construir mi casita con mi novio, y la lista sigue. Mi novio me dice "es que usted quiere hacer de todo", y ¡sí, así es!, todavía tengo muchas cosas por hacer y estas nuevas metas me inspiran a seguir viviendo, a luchar por sanarme para algún día poder lograr todo esto. Me ilusiona mi futuro, saber que muchas bendiciones están por llegar y que de ahora en adelante, confío en Dios, todo mejorará.

En la vida, nos guste o no las cosas son como son, nosotros no tenemos la baraja, Dios baraja y reparte y nosotros jugamos y la grandeza se demuestra jugando y NUNCA, NUNCA, NUNCA, NUNCA podemos devolver las cartas, pero SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE podemos decidir nuestra actitud.

Pues sí, a mi me dieron la carta del cáncer, me tocó, yo no la pedí, y no la pude devolver, pero decidí que esta carta me ayudaría a convertirme en una persona "pichuda", no quise vivir mi enfermedad de una forma mediocre. Y cada día que pasa me esfuerzo en seguir con una actitud de gratitud, de alegría y de ilusión porque, aunque esto no ha acabado y sé que vienen partes muy difíciles, sé y confío en Dios de que todo será para bien.



"El objetivo de esta vida es llegar a ser la mejor persona que puedes ser, en todos los ámbitos que te toquen, y cuando alguien vea el recorrido de tu vida, aquello sea una obra de arte"


Para aquellos que quieran verlo, acá el video del TED Talk de Victor Küppers

https://www.youtube.com/watch?v=nWecIwtN2ho


martes, 1 de marzo de 2016

Yo quiero una sonrisa como la suya


Para esta nueva entrada me gustaría contarles una pequeña historia que me pasó en mi 6ta quimio (Síii! La 6 de 8, ya casi terminamos!).

Pero antes de la historia me gustaría contarles algo acerca de mi. Desde hace ya algunos años hice un análisis sobre qué tipo de persona quería ser y qué quería reflejar en los demás. Decidí que quería ser era una persona feliz, que pudiera transmitir buena vibra y que me recordaran como una persona que siempre sonríe y está de buen humor. Pero ¿por qué?, Bueno yo creo fielmente que la buena energía se contagia, que las sonrisas y las risas pueden impactar a la persona que está frente a vos y que en algunas ocasiones puedes cambiar el día de alguien e inclusive tu día sólo con sonreír (obvio siempre y cuando la situación lo permita).


Desde el día que me diagnosticaron el cáncer tomé la decisión que lo iba a tomar con buena actitud, y que no iba a permitir que todo esto cambiara mi forma de ser, por el contrario intentaría ser una persona más alegre y más positiva. Ese mismo viernes 27 de noviembre, el día que el doctor dejó salir sus palabras de "tienes cáncer de mama" frente a mi, ese día dispuse que mi vida no se iba a detener y desde entonces intento mantener mi vida lo más normal posible. Y para que vean que no miento ese mismo viernes fui a la fiesta de la Asociación de mi empresa, a bailar y disfrutar de la vida (le pueden preguntar a mis compañeros de trabajo si no me creen jeje).


Pero mantenerse positiva y alegre no es fácil cuando estás pasando por una enfermedad como el cáncer. La enfermedad en sí es complicada, sin embargo una de más cosas que más nos puede llegar afectar es la imagen que tiene la sociedad sobre lo que es el cáncer: cáncer es igual a muerte. Las personas te ven con cara de lástima y te preguntan ¿cómo estás? con cara de "fijo le quedan 5 días de vida". Considero que cuando, nosotros como sociedad, logremos evitar ver el cáncer como muerte podremos hacer que las personas que lleguen a sufrir esta enfermedad puedan vivirla de una forma mucho más positiva y sana. 

Este lunes como les decía fue mi 6ta quimio. Y antes de que me pasaran a la sala decidí ir al baño, mientras me lavaba las manos noté que a mi lado estaba otra señora lavándose también las manos y en su cara pude ver que quería decirme algo.

Señora: Muchacha, ¿ud viene a quimio?- la pregunta era un poco obvia pues me había colocado una bufanda en la cabeza debido a la caída del cabello por la quimio, pero sentí la pregunta como una forma de romper el hielo entre nosotras.

Yo: Sí señora -respondí sonriéndole.

Señora: ¿Y es su primera vez o ya ha venido antes?- de nuevo una pregunta obvia.

Yo: No señora, esta es mi 6ta quimio gracias a Dios - le dije de nuevo sonriéndole y mostrándome accesible.

Señora: Es que esta es mi primera vez y la verdad tengo mucho miedo- en este punto entendí sus preguntas y decidí que debía ayudarla a sentirse un poco más tranquila.

Yo: No se preocupe, de verdad que es más el susto que uno trae que lo que es en realidad. Nada más le van a poner una vía en la mano y usted va a ponerse súper cómoda en los sillones que hay ahí que son súper ricos, y antes de que se de cuenta ya va a estar afuera. Dependiendo de la quimio tal vez le den un poco de náuseas o vómitos, o tal vez un simple dolor muscular. Pero yo sé que le va a ir bien, sólo no se olvide de mantenerse positiva y verá que Dios le va a ayudar montones.

Señora: Sí, bueno lo que yo quiero es mantener una sonrisa así como la suya- sonrió y se fue.

Saben, esa frase me hizo el día. Me llenó el corazón de mucha alegría el saber que la actitud que tengo ante mi situación actual no sólo me ha ayudado a mi sino que puede llegar a motivar a las personas que están a mi alrededor, y que pudo ayudar a una señora que nunca había visto y a la cual nunca le había hablado. En ese momento sentí que todo esto de verdad ha sido para bien y ha valido la pena.

Y con esta historia no quiero que piensen que rajo de ser "súper positiva" y que quiero jugar de viva. No, yo también me desanimo y lloro, y también siento dolor y quiero que se acabe pronto. Pero en general siento que he tomado una buena actitud ante esta nueva etapa y creo que gracias a esta actitud he logrado que mi cuerpo sane.

He topado con mucha suerte sí, casi no he sufrido síntomas por la quimioterapia, y aunque al inicio sentía mucho dolor en mi pecho ahora no siento nada. Esto ha permitido que me sienta "normal" y tener así una mejor actitud. Pero en ocasiones me gusta pensar que tal vez ha sido al revés, que tal vez ha sido mi actitud y mis pensamientos de lucha y de querer vivir los que han hecho que mi cuerpo reaccione mejor y que ya no sienta dolor. A veces me gusta pensar que esa energía positiva que logro producir alimenta mi cuerpo de células buenas y se van a mi pecho y luchan contra las células malas.

Al inicio le pedía a Dios por mi sanación, pero en algún punto decidí dejar de pedir por mi sanación física (al final de cuentas Dios sabe lo que hace y para qué lo hace). Entonces decidí empezar a pedirle por mi sanación espiritual, le pedía que esta enfermedad fuera un medio que me llevara a olvidar todos los odios, los rencores, las malas caras y las malas actitudes, que me esta enfermedad me ayudara a perdonar y me ayudara a ser una mejor persona. Empecé a pedirle a Dios que todo esto sirviera para algo y que por medio de mi, las personas pudieran ver su grandeza y las grandes cosas que puede llegar a hacer.

Saben, hasta el momento Dios no me ha defraudado. :)

miércoles, 27 de enero de 2016

Un kilómetro muy difícil



"Enviaré lluvias en el momento oportuno y estas serán una bendición"
Ezequiel 34:26

La semana pasada fue la semana de mi tercera quimio, y de las tres que he recibido esta ha sido la que mejor he sentido. La quimio fue aplicada el lunes y para el martes me sentía muy bien, solamente un poco de asco.

Sin embargo, a pesar de que prácticamente no sentía síntomas secundarios del tratamiento, esa fue una semana difícil de verdad, debo confesar que me sentía muy triste, intentaba subirme el ánimo y entretenerme con mis cosas pero mis ánimos estaban bajos de todas maneras.

¿Y triste por qué?. Los que me conocen saben que soy una persona bastante "bombeta". Ay Dios, yo diría que a veces casi que demasiado. Me encanta hablar con la gente, salir y verme con mis amigos o visitar a alguien y hacer algún plan. 

Antes de que todo esto pasara, antes de que me diagnosticaran el cáncer, pasaba muchísmo tiempo fuera de mi casa, entre semana me la pasaba en el trabajo y los fines de semana siempre tenía algún plan, ya sea mío o con mi novio. No es que esté rajando así como de "Ay oseaaa tengo q revisar mi agendaaa", pero es que cuando una bombeta se hace novia de un bombeta siempre hay cosas bombetas que hacer.

Entonces di, me ahuevé. Empecé a sentirme atrapada, atrapada no en mi casa solamente, sino atrapada en una enfermedad que me limita a hacer muchas cosas ¡que m!&rd@ tengo ganas de hacer! -"Tiene que comer esto y aquello" "Recuerde las pastillas" "No salga al sol después se mancha" "No puede manejar por los mareos" "Ahí siempre hay mucha gente mejor no vaya" "Mejor no haga ejercicios muy pesados" "Hay mucho viento ¡tápese!"... Con todo esto ¿cómo no llegar a pensar "Quiero mi vida de antes de vuelta :("?

Y lloré, y lloré y lloré. Hasta sentirme bien, porque estas cosas uno no puede dejarlas adentro, hay que sacarlas y que se vayan con cada lágrima, porque una vez que las lágrimas salen del cuerpo desaparecen. 

Después de llorar y desahogarme recordé lo mucho que estoy disfrutando estar en mi casa. Me encanta pasar más tiempo con mis papás y hacer más cosas con ellos, me hacía mucha falta hacer cosas de casa. 

Para esta segunda semana ya todo cambió. Como dijo mi papá "comenzó con un fuerzón": terminé una piñata que estaba haciendo, un día me tocó preparar la comida entonces hice el almuerzo y de paso unas galletas de mantequilla de maní (me quedaron medio feas pero por lo menos lo intenté), hice ejercicios, y lo que me tiene más emocionada, me inscribí en un curso de costura. 

¿Pero saben qué? No está mal sentirse triste, no está mal llorar, todo lo contrario. La tristeza también alimenta el alma, porque nos indica que algo tenemos que hacer, nos obliga a buscar algo para sentirnos mejor, y en mi caso, me acerca más a Dios. Porque es ahí donde quiero agarrarme más fuerte de Él, y pensar que va conmigo, ahí, al ladito mío. 

Y después de todo esto, volví a sentirme feliz. :)

Antes de irme quiero compartirles mi estatus de Facebook del último día de esa semana, el domingo 24. Este estatus resume lo que aprendí en este kilómetro tan difícil de mi Maratón por la Vida.



Nos vemos en la meta.

viernes, 8 de enero de 2016

Una maratón difícil en compañía de mi ejercito de apoyo!


Bueno, como todos saben siempre es bonito tener gente al lado de uno que lo esté apoyando en cuanta loquera uno se meta. A mi en lo personal me encanta que mis amigos, novio, familiares me acompañen cuando hago una carrera, me gusta saber que alguien me está esperando en la meta y eso me motiva muchísimo a dar siempre lo mejor en cada paso.

Resulta que esta Maratón de Vida que estoy corriendo no es la excepción. Dios me ha llenado de un EJERCITO de apoyo increíble, muchas personas me han llamado, visitado o escrito para mostrarme su apoyo y compañía en estos momentos.  Sé que muchísimas personas están orando por mi y eso llena mi alma y corazón de muchísima paz, pero sobretodo me llena de alegría.

No niego que el proceso es difícil, existen días en los que simplemente quiero llorar, en ocasiones todo parece ser DEMASIADO... Las náuseas, los mareos, las inyecciones, el no poder salir mucho de la casa (las defensas bajan mucho y hay que cuidarse). Ver fotos de todo el mundo en la playa y paseando y saliendo a comer, cosas que por ahora no puedo hacer como antes, a veces me hacen sentir atrapada. Quiero volver a ir a trabajar y hablar con mis compañeros de trabajo, quiero ir a correr, nadar, ir al gimnasio. Quiero poder estar en el sol sin preocuparme si se me mancha la piel o no. Quiero poder ir a un mall o al cine, o a un restaurante o a misa sin tener que pensar si hay alguien con gripe que me pueda contagiar. Quiero agarrar mi carro y salir a cuando quiera. A veces sólo quisiera que todo esto pase rápido, pero he aceptado que todo esto es un proceso, y bastante largo, de varios meses, pero que tendrá su final y el resultado será increíble.

Y a pesar de todo eso...¡Sí! Estoy MUY feliz. No sé si la gente me cree o no, algunos podrían pensar ¿Feliz con cáncer???... ¡Sí, Pues sí Feliz con cáncer! ¡Y feliz de verdad! Por que a pesar de que ahorita la vida cambió y las cosas no son como antes, a pesar de que no puedo hacer muchas cosas, SÍ puedo hacer muchas otras. Estoy dedicándome más tiempo a mi misma, desarrollando un poco más mi lado artístico y eso me hace sentir más completa. 

Y es que esta paz y felicidad que siento me llega con cada mensaje y con cada oración que me envía mi ejercito de apoyo, mensajitos llenos de amor, ¡del amor de Dios! Mensajes de TODOS ustedes.

Quisiera presentarles algunas de las personas que me acompañan en este proceso tan difícil. Quiero que los conozcan porque son personas muy importantes para mi, que me han ayudado a sobrellevar todo esto de una forma muy positiva. Es imposible poner en palabras todo lo que ellos son pero acá les va un muy breve resumen de cada uno de ellos.


Mis papitos: Uff, uno se queda sin palabras cuando tiene que hablar de los papás. Ellos que lo dan todo por uno y son los que más se preocupan.

Mi papito Oscar, él me lleva y me trae a todo lado, nunca da un no como respuesta cuando le pido algún favor, me ayuda a lavar siempre mi carrito para que esté guapetón y me cuida siempre.

Mi mamita Edith, o China como le dicen algunos, ella me cocina siempre cositas ricas, me hace todos los batidos para subir las defensas y las plaquetas, me ayuda con mis antojos jaja. Se preocupa porque siempre tome mis medicinas y mantiene mi casita limpia para que no me enferme. 


Ella es Marlen, mi hermana gemela. Ella me acompaña a tooodas las quimios y se pone a hablar conmigo de uñas, ropa y maquillaje, de videos vacilones y de manualidades nuevas por intentar. Ella hace que se me olvide que estoy en un hospital. Me ayuda a probar distintos diseños de cómo ponerme las bufandas para sentirme linda linda!. Es súper buena en eso.  Ella es mi otra mitad. 
Él es Chicho, él es mi hermanucho. Tooodos los días me pregunta en la mañana y en la noche: ¿Cómo se siente hoy?. Siempre pasa preocupado por mí, y nunca me dice que no cuando le pido algo. Y es el mejor peluquero que existe pues me cortó el pelo con mucho cuidado y amor para que no me lastimara. 
Mis Panchas, mis amigas desde hace ya casi 9 años. Nos conocemos desde la U y desde entonces hablamos todos los días. Todas cortaron sus cabelleras hermosas y largas y ahora lucen pelito corto en apoyo a mi proceso, yo creo que ahora se ven mucho más guapas. 
Un detalle que demuestra lo mucho que me quieren.
Me preguntan todos los días como me siento, vienen a visitarme y me hacen reír muchísimo. 

Ellas son mis ticas, les digo así porque nos conocimos en Colombia cuando estábamos todas en una pasantía. Ellas también me hacen reír demasiado, Colombia nos unió y 4 años después siguen siendo parte de mis amigas más queridas.

En conjunto con mi hermana se organizaron para hacer unas camisas para todas las personas que me están apoyando y para mi, ¡y que están chuziiisimaas! Un detalle hermoso de verdad. También vienen a visitarme y me ayudan a mantenerme entretenida y no aburrirme. 



Él es mi novio, ¡mi Fran!... Simplemente no se puede poner en palabras todo lo que él significa para mi. Mi vida cambió desde que lo conocí, sé que suena medio cursi, ¡pero así fue!. Esa sonrisota que ven en esa foto siempre la tiene, y siempre está intentando hacerme feliz, y ¿saben qué? nunca falla.

Él estuvo conmigo el día que me dieron el diagnóstico, me tomó de la mano y me ayudó a saber que esta era sólo una prueba más. Fue una roca ese día y sigue siendo mi bastón.

Me chinea demasiado, me cuida, es mi paño de lágrimas, y me regaña también! y aunque es morado yo lo amo con todo mi corazón. Es un payaso que me hace reír siempre, me llena de tranquilidad y de mucha paz, con él me siento a salvo, segura. Él me complementa.


Y faltan muchísimas personas más: Mi prima Marcia que es mi enfermera personal, viene hasta mi casa y me pone todas las inyecciones que necesito para subir mis defensas, mi prima Luci que la acompaña y siempre me motiva. Todos mis tíos, tías y primos y primas que me mandan mensajes lindos todos los días. Mis compañeros de trabajo que me dicen que me extrañan (espero que sea cierto jajaja), mis amigos de AIESEC, mis amigos de la U, mis amigos de Colombia, mis amigos del cole y hasta de la escuela!, mis amigas del trabajo, mi Breakfast Club, que las extraño muchísimo, a la familia de mi novio que me acompañó en las fiestas de fin de año y me hicieron sentir súper bien. Y todas aquellas personas que he ido conociendo a lo largo de mi vida... A todos ustedes:

Muchas gracias por llenarme de tanto positivismo.
Muchas gracias por orar siempre por mi.
¡Muchas gracias por hacerme siempre feliz!

Los espero en la meta.