martes, 1 de marzo de 2016

Yo quiero una sonrisa como la suya


Para esta nueva entrada me gustaría contarles una pequeña historia que me pasó en mi 6ta quimio (Síii! La 6 de 8, ya casi terminamos!).

Pero antes de la historia me gustaría contarles algo acerca de mi. Desde hace ya algunos años hice un análisis sobre qué tipo de persona quería ser y qué quería reflejar en los demás. Decidí que quería ser era una persona feliz, que pudiera transmitir buena vibra y que me recordaran como una persona que siempre sonríe y está de buen humor. Pero ¿por qué?, Bueno yo creo fielmente que la buena energía se contagia, que las sonrisas y las risas pueden impactar a la persona que está frente a vos y que en algunas ocasiones puedes cambiar el día de alguien e inclusive tu día sólo con sonreír (obvio siempre y cuando la situación lo permita).


Desde el día que me diagnosticaron el cáncer tomé la decisión que lo iba a tomar con buena actitud, y que no iba a permitir que todo esto cambiara mi forma de ser, por el contrario intentaría ser una persona más alegre y más positiva. Ese mismo viernes 27 de noviembre, el día que el doctor dejó salir sus palabras de "tienes cáncer de mama" frente a mi, ese día dispuse que mi vida no se iba a detener y desde entonces intento mantener mi vida lo más normal posible. Y para que vean que no miento ese mismo viernes fui a la fiesta de la Asociación de mi empresa, a bailar y disfrutar de la vida (le pueden preguntar a mis compañeros de trabajo si no me creen jeje).


Pero mantenerse positiva y alegre no es fácil cuando estás pasando por una enfermedad como el cáncer. La enfermedad en sí es complicada, sin embargo una de más cosas que más nos puede llegar afectar es la imagen que tiene la sociedad sobre lo que es el cáncer: cáncer es igual a muerte. Las personas te ven con cara de lástima y te preguntan ¿cómo estás? con cara de "fijo le quedan 5 días de vida". Considero que cuando, nosotros como sociedad, logremos evitar ver el cáncer como muerte podremos hacer que las personas que lleguen a sufrir esta enfermedad puedan vivirla de una forma mucho más positiva y sana. 

Este lunes como les decía fue mi 6ta quimio. Y antes de que me pasaran a la sala decidí ir al baño, mientras me lavaba las manos noté que a mi lado estaba otra señora lavándose también las manos y en su cara pude ver que quería decirme algo.

Señora: Muchacha, ¿ud viene a quimio?- la pregunta era un poco obvia pues me había colocado una bufanda en la cabeza debido a la caída del cabello por la quimio, pero sentí la pregunta como una forma de romper el hielo entre nosotras.

Yo: Sí señora -respondí sonriéndole.

Señora: ¿Y es su primera vez o ya ha venido antes?- de nuevo una pregunta obvia.

Yo: No señora, esta es mi 6ta quimio gracias a Dios - le dije de nuevo sonriéndole y mostrándome accesible.

Señora: Es que esta es mi primera vez y la verdad tengo mucho miedo- en este punto entendí sus preguntas y decidí que debía ayudarla a sentirse un poco más tranquila.

Yo: No se preocupe, de verdad que es más el susto que uno trae que lo que es en realidad. Nada más le van a poner una vía en la mano y usted va a ponerse súper cómoda en los sillones que hay ahí que son súper ricos, y antes de que se de cuenta ya va a estar afuera. Dependiendo de la quimio tal vez le den un poco de náuseas o vómitos, o tal vez un simple dolor muscular. Pero yo sé que le va a ir bien, sólo no se olvide de mantenerse positiva y verá que Dios le va a ayudar montones.

Señora: Sí, bueno lo que yo quiero es mantener una sonrisa así como la suya- sonrió y se fue.

Saben, esa frase me hizo el día. Me llenó el corazón de mucha alegría el saber que la actitud que tengo ante mi situación actual no sólo me ha ayudado a mi sino que puede llegar a motivar a las personas que están a mi alrededor, y que pudo ayudar a una señora que nunca había visto y a la cual nunca le había hablado. En ese momento sentí que todo esto de verdad ha sido para bien y ha valido la pena.

Y con esta historia no quiero que piensen que rajo de ser "súper positiva" y que quiero jugar de viva. No, yo también me desanimo y lloro, y también siento dolor y quiero que se acabe pronto. Pero en general siento que he tomado una buena actitud ante esta nueva etapa y creo que gracias a esta actitud he logrado que mi cuerpo sane.

He topado con mucha suerte sí, casi no he sufrido síntomas por la quimioterapia, y aunque al inicio sentía mucho dolor en mi pecho ahora no siento nada. Esto ha permitido que me sienta "normal" y tener así una mejor actitud. Pero en ocasiones me gusta pensar que tal vez ha sido al revés, que tal vez ha sido mi actitud y mis pensamientos de lucha y de querer vivir los que han hecho que mi cuerpo reaccione mejor y que ya no sienta dolor. A veces me gusta pensar que esa energía positiva que logro producir alimenta mi cuerpo de células buenas y se van a mi pecho y luchan contra las células malas.

Al inicio le pedía a Dios por mi sanación, pero en algún punto decidí dejar de pedir por mi sanación física (al final de cuentas Dios sabe lo que hace y para qué lo hace). Entonces decidí empezar a pedirle por mi sanación espiritual, le pedía que esta enfermedad fuera un medio que me llevara a olvidar todos los odios, los rencores, las malas caras y las malas actitudes, que me esta enfermedad me ayudara a perdonar y me ayudara a ser una mejor persona. Empecé a pedirle a Dios que todo esto sirviera para algo y que por medio de mi, las personas pudieran ver su grandeza y las grandes cosas que puede llegar a hacer.

Saben, hasta el momento Dios no me ha defraudado. :)

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