martes, 17 de octubre de 2017

Por favor Señor sólo un día más


Desmond Doss fue un soldado del ejercito estadounidense que se negó a matar a un soldado enemigo o llevar un arma al combate debido a sus creencias personales como Adventista del Séptimo Día, por lo tanto se convirtió en un paramédico asignado. 


"En mayo de 1945, un batallón de marines fue enviado a tomar una posición japonesa sobre un acantilado de 120 metros. Tras escalar aquella pared, fueron recibidos por un intenso fuego enemigo. Doss veía cómo sus compañeros caían y en lugar de refugiarse –como hicieron otros– consiguió sacar a más de 75 marines heridos arrastrándolos o cargándolos uno a uno, y llevarlos hasta el borde del acantilado desde donde serían bajados con cuerdas. Durante varios días continuó atendiendo a los heridos menospreciando el peligro que le rodeaba, extremadamente cansado le rogaba a Dios que le permitiera salvar solo un "hombre más" y cuando lo hacía, le volvía a rogar a Dios "sólo un hombre más" y así hasta salvar 75 hombres. (Película: Hacksaw Ridge).

Y aunque no puedo comparar mi experiencia con estar en medio de la guerra, puedo decirles que finalmente esta enfermedad está empezando a afectarme físicamente, debido a las convulsiones no puedo flexionar mi pie izquierdo y tampoco mover los dedos, siento mucha debilidad en la pierna y brazo izquierdos y esto me impide mantenerme en pie y caminar normalmente.

Es completamente agotador ir al baño o levantarme a comer, deseo estar todo el día acostada pero sé que eso tampoco me ayudaría. Tengo que asistir a terapia física y aunque ya encontré donde ir no he comenzado debido a que la radioterapia puede producirme más convulsiones , por lo tanto, estoy esperando terminar este tratamiento (esta semana termina) para iniciar terapia física.

Debido a que cada vez se hace tan difícil para mi superar cada día le pido a Dios con todas mis fuerzas que me permita luchar "sólo un día más".

He llorado muchísimo y cada vez con más ganas le pido a Dios que me permita descansar de tanta angustia y dolor, como él lo desee. No tengo miedo a morir pues sé que iré a un lugar lleno de paz y tranquilidad indescriptibles, pero también quiero vivir y luchar "un día más" siento que me faltan cosas por vivir: quiero casarme con mi novio y  hacer un viaje con mis papás y hermanos a otro país, en algún momento llegar a ser madre y volver a trabajar, y por supuesto correr una maratón.

Por el momento y hasta que Dios decida lo contrario acá estaré luchando UN DÍA MÁS.