Mientras el resto de la humanidad está disfrutando su día libre acostados en su cómoda y suave cama descansando de una larga semana de trabajo, los runners, estos seres extraños que acostumbran usar ropa colorida y cargar siempre una botella de hidratación se encuentran corriendo en alguna parte del país, y ¡el sol ni siquiera ha salido!.
Este sábado participé en un fondo en San Luis de Santo Domingo de Heredia, para mi era "un lugar muy cerca del Zurquí". Era un lugar hermoso, todo lugar que mirabas era verde, podías respirar aire fresco y te hacía sentir desconectado del mundo, pero al mismo tiempo, al ser montañoso, era frío y nublado.
Llegamos allá a las 5:20 am aproximadamente, hicimos el calentamiento respectivo y comenzamos a correr. El clima estaba sumamente frío y parar no parecía ser una opción, continuar corriendo era la mejor forma de mantener el cuerpo caliente.
Llevábamos pocos kilómetros cuando comenzó a llover y contrario a lo que habría pensado, la lluvia dio energía extra a estos corredores y en cuestión de minutos ya no formaban parte de mi vista. Disfruté mucho correr sola, me dio la oportunidad de apreciar más el paisaje que tenía a mi alrededor y contemplar lo lindo que puede ser cada rincón de mi país.
Creo que yo también me estoy convirtiendo en una loca (más!? preguntarán mis amigos). Disfruto realmente los fondos de los sábados en la madrugada, me hacen sentir llena de vida y de energía para empezar el día con ganas. Los sacrificios que se hacen de seguir un plan de alimentación, de decir "no" a las actividades de viernes por la noche, de acostarse a las 9 pm y levantarse a las 4 am, y de aguantar los fríos mañaneros, no se pueden comparar con ese sentimiento de orgullo y satisfacción que inunda tu cuerpo cuando completas un entrenamiento más.
Saben qué?, los corredores están todos locos, pero ese poco de locura los hace ser muy felices :).
Saben qué?, los corredores están todos locos, pero ese poco de locura los hace ser muy felices :).


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