domingo, 29 de marzo de 2015

Reto Jacó Extremo, un reto FOR REAL!


Este 28 de mayo fue mi primera carrera en la playa para la cual estaba realmente nerviosa. Esta vez me había preparado un poco más y sentia que era algo que tenía que lograr sí o sí.

Días antes de la carrera hablé con varias personas que ya habían participado en el Reto Jacó Extremo de años pasados y muchos me comentaban que el clima, el calor y la arena hacían que los 10 kms fueran un reto real, y claro, esto no ayudó a calmar mis nervios.

Llegamos a Jacó como a la 1 de la tarde e inmediatamente fuimos a retirar el paquete (como siempre me quedé sin camisa talla XS); la temperatura en ese momento se sentía bastante alta, el asfalto muy caliente y yo sólo pensaba en no deshidratarme antes de comenzar a correr.

Fuimos a almorzar a un lugar bueno, bonito y barato (como a mi me gusta!) recomendado por los amigos con los que iba, lo que me ayudó a cargar fuerzas antes de la carrera, aunque honestamente seguía sintiendo muchísimo calor.

Cuando ya estaba en la salida de la carrera, lista para empezar, empecé a rezar!, pues claro, a esas alturas no queda más que rezar!, Y le pedía a Dios muchísima fuerza en las piernas pero sobretodo fuerza mental para no darme por vencida. Y comenzó la cuenta regresiva: 10... 9... 8... 3...2...1... A LO QUE VINIMOS!

Los primeros kilómetros fueron bastante entretenidos pues corres por la calle principal de Jacó, y ves a todas las personas alrededor tomando fotos, aplaudiendo y dando palabras de aliento a todos aquellos locos que nos arriesgamos a correr en un infierno. Cuando llegas a la parte donde se se acaban los comercios y comienzan las casas, muchos ángeles vestidos de personas normales (eso fueron para mi) sacaron sus mangueras y nos mojaban intentando refrescarnos un poco para olvidar esa sensación de calor con la que avanzábamos cada km.

Mientras corres tienes mucho tiempo para pensar, y yo no sé si sólo a mi me pasa pero yo paso por distintas etapas mentales mientras estoy en una carrera: 1. Emoción: "Que chiva!, esto sí me gusta!" 2. Confundida: "Ya me estoy cansando, no, no estoy cansada, o sí estoy cansada?", 3. Enojo: "Yo estoy loca, por qué hago esto?! Es una mierda! Odio correr! Nunca más voy a hacer esto!. 4. Renuncia: "Ya voy a parar, de ahora en adelante sólo voy a caminar, yo no sirvo para esto, mejor me busco otro deporte" 5. Vamos a lograrlo: "Ya falta poco! A correr con todo! Vamos sí se puede!!"

Mi reto comenzó a los 6 kms, ya estábamos en la parte de la playa, y las mangueras con agua desaparecieron. Estaba luchando para no detenerme, pero a este punto ya me sentía bastante afectada por el calor, y comenzó el reto mental, ya iba por la etapa de enojo y renuncia, y sentía demasiadas ganas de detenerme, acostarme en la playa y no hacer NADA, pero por alguna extraña razón mis piernas seguían corriendo mientras en mi cabeza se desarrollaba una batalla por definir si iba a seguir o si iba a detenerme.

La parte de la playa se hizo eetteeernaaaaa..... creí que nunca se iba a acabar, yo sólo pensaba en todo el calor que sentía y en las ganas que tenía de terminar de correr, y al llegar de nuevo al asfalto, como si Dios hubiera escuchado mis plegarias, el sol se fue, comenzó a correr una brisa fresca que me volvió a la vida y volvieron con las mangueraaaas... yeeei!!!! 

Mi reloj marcaba 7 kms y con esta llegó la última etapa: Vamos a lograrlo!. Trataba de no pensar en el cansancio e intentaba enfocarme en la música, mantener el ritmo  y continuar, cuando de pronto escuché una voz que me hablaba al lado y tal y como si fuera un ángel vi a una de mis compañeras de las clases de running que me preguntaba como seguía y me vació su botella de agua encima, me dió muchas palabras de apoyo e inmediatamente sentí que mi fuerza interior se multiplicó por mil y comencé a correr con muuchas ganas.

"Falta sólo 1 km! Mau vamos! Ya casi terminas!"... Estoy segura que iba corriendo con una gran sonrisa en mi cara, 1 km ya no era nada. "OMG ya veo la meta".... Comencé a correr más y más fuerte, intentaba recordar lo que había aprendido en clases sobre el braceo y finalmente... crucé la línea de meta.... 

Esta ha sido una de las mejores experiencias en mi muy corta vida de runner. Al cruzar la meta sentí una energía indescriptible que recorrió todo mi cuerpo! Tenía ganas de abrazar a alguien, de llorar, de gritar...Síii!!! Lo había logrado!! 






















1 comentario:

  1. Mau MUCHAS FELICIDADES!! Y me encanta la idea del blog a ver si las q queremos correr en serio nos inspiramos de vdd a empezar. De verdad q por lo que he oido Jacó Extremo es otro nivel! Super linda idea y de nuevo felicidades. Mientras iba leyendo me sentí super identificada con todas las etapas. Suerte!!!

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