sábado, 19 de diciembre de 2015

Lista para correr una maratón de VIDA.


¡Así es, estoy lista para correr una maratón!, sin embargo esta vez no se trata de una carrera normal, esta maratón que estoy por iniciar se trata de una carrera de vida, un nuevo reto por superar.

Hace aproximadamente dos semanas me diagnosticaron cáncer de mama. Cuando el doctor me compartió el diagnóstico sus palabras entraron por mis oídos, las escuché claramente pero mi cerebro no logró procesarlas inmediatamente. ¿yo? ¿cáncer? ¡pero si yo me siento bien!.

Conforme pasan los días no puedo dejar de comparar todo este proceso con una carrera, una carrera grande, para mi ¡toda una maratón!. Correr una maratón (o cualquier carrera) es una prueba mental, una lucha constante entre tu cuerpo y mente. Tu cuerpo puede estar listo para correr, pero es tu mente quien va a determinar hasta donde vas a llegar, y así lo es también un proceso de curación de una enfermedad como el cáncer. 

En las últimas 2 semanas he pasado muchas horas en el hospital, realizando muchos exámenes y evaluando mi cuerpo para saber qué tan preparado está para el tratamiento, algo así como los fondos y entrenamientos que realizas para prepararte para una competencia.

En dos días iniciaré el tratamiento de quimioterapia, se siento deseosa de empezar a correr esta maratón, mi mente está positiva y me siento muy preparada para todo lo que viene. Sin embargo, sé que, conforme avance el proceso los ánimos pueden bajar (exactamente igual a cuando corres una competencia). Sé que mi cuerpo se va a sentir muy agotado, en algún punto voy a sentir que ya no puedo más, y voy a desear con todas mis fuerzas que todo se acabe ya, yo sé que el proceso no será nada fácil.

Pero todo esto tiene un objetivo, y hasta el momento este nuevo reto no ha sido más que una gran bendición en mi vida. Estoy segura que existe una razón por la cual debo correr esta maratón, no tengo miedo pues Dios será mi acompañante fiel durante todo el camino, Él será mis zapatos sobre los cuales voy a dar cada uno de mis pasos.

Al lado de la carretera están todos mis familiares y amigos, apoyándome y gritándome que siga y que no me de por vencida. Ellos alimentan mi alma y mi espíritu con positivismo y mucha alegría, me hacen querer luchar con muchísimas ganas y dar lo mejor de mi.

Sé que cruzaré esa meta de forma victoriosa, y celebraré mi gane (¡porque yo voy por el podio!) con  todos aquellos que me apoyaron durante el proceso. 

Mi futuro está en manos de Diosito y confío en Él, pero ante todo me siento positiva y preparada, me siento muy feliz.

 ¡¡¡Estoy lista para empezar a correr!!!

1 comentario:

  1. En sus marcas, listos..... FUERA!!!!!!!! A darle duro y buscar la medalla de Oro!! NO PAIN NO GAIN!! Pongale chiquitilla!! Q desp de esta "carrera", 42 Km van a ser cualquier vara!!!

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